Álex Lázaro diluye el efecto Oliver

El meta del Villanovense realizó varias paradas de mérito durante el encuentro que evitaron el tanto pacense y que fueron decisivas en el 0-0 final

Badajoz Deportes/Noelia Cabanillas

En el tramo de la temporada en el que nos encontramos y teniendo en cuenta la necesidad imperante, conformarse con el juego del equipo no basta. Al Badajoz le urgen los puntos y sumar solo uno en un nuevo encuentro en casa sabe más a derrota que a victoria.

Dicho esto, el conjunto blanquinegro mereció más en su enfrentamiento ante el Villanovense. El 0-0 final confirmó el reparto de puntos que satisface más a visitantes que a locales, pero en cuanto a juego y ocasiones el Badajoz mereció haberse llevado la victoria.

Los blanquinegros tuvieron varias oportunidades muy claras que entre un soberbio Álex Lázaro y la falta de puntería no llegaron a transformarse en goles. Aunque menos en número, los serones también se toparon con un gran Narváez a lo largo del choque.

Solo un cambio introdujo Oliver Sierra en el once inicial con respecto al encuentro en Talavera. Carlos Cordero recuperó su lugar en el centro de la zaga después de toda la vorágine de circunstancias ocurridas en los últimos días, desplazando a Toni Jou al centro del campo para acompañar a Sandro Toscano.

Como suele ser habitual en los partidos como local, el Badajoz salió al césped del Vivero activo y decidido a romper la igualada inicial con celeridad. Los pacenses buscaban combinar por dentro para encontrar liberados a los hombres de banda izquierda y empezar a construir desde ese costado.

La primera acción clara del choque estuvo en las botas de Ewan Urain. Toscano encontraba en el área con un pase filtrado al ariete hispano escocés que definía al palo largo de la meta villana, topándose con la yema de los dedos de Álex Lázaro.

Trató de contrarrestar el Villanovense la ocasión en contra con una llegada por banda diestra que acabó con un centro que Bermu no logró rematar con decisión. El extremo serón no se esperó el cuero y no llegó a conectar el remate.

El partido se encaminaba a su primera media hora igualado en posesión pero con el Badajoz mostrando más pegada. Ewan fue el blanquinegro que más peligro trasladó a la meta rival, disponiendo de una nueva acción con un duro disparo desde la frontal que se marchó desviado.

Los hombres de Luis Oliver Sierra detectaron las dudas del Villanovense y fueron con todo a tratar de sacarles provechó. Las llegadas de los blanquinegros comenzaron a ser más frecuentes y Alex Lázaro empezó a postularse como el mejor de los suyos durante el primer tiempo.

El meta serón volvió a ser protagonista tras negarle el tanto a Ewan por segunda ocasión. Grima colgaba un balón bombeado desde el costado diestro, que llegaba a Álex Alegría en el segundo palo. El placentino volvía a meter el balón al corazón del área pequeña y encontraba a Urain, que en boca de gol se topaba de nuevo con Lázaro.

A pesar de la superioridad de los pacenses y de que el Villanovense no había podido instalarse en campo rival ni transitar con peligro, el cuadro de Gus conseguía generar peligro cada vez que disponía de alguna acción a balón parado.

La solidez de la zaga del Badajoz evitaba males mayores, y cuando no lograba desbaratar el peligro aparecía Narváez. El cancerbero dejó una fantástica parada de balonmano a un tiro de Isra Cano cuando el encuentro se encaminaba al descanso.

La acción favorable espoleó a los serones, que lograron encadenar varios robos en el centro del campo para poner a correr a los hombres de los costados. Bermu, el más activo de ellos, metía el susto en el cuerpo de la parroquia blanquinegra cada vez que se plantaba ante su par buscando el quiebro que precediera la ocasión.

Con el Villanovense más volcado hacia la portería de Narváez concluyó el primer tiempo, aunque las ocasiones más claras estuvieron en las botas de un Ewan Urain que se topó hasta en dos ocasiones con las manoplas de Álex Lázaro.

La segunda mitad comenzó con el Villanovense teniendo más posesión del balón y el Badajoz con el bloque más bajo. Urain y Alegría se situaban en paralelo para iniciar una tímida presión que no ponía en demasiados apuros la salida de balón serona.

Sin demasiados sobresaltos en el primer tramo del segundo tiempo, Oliver Sierra decidió mover el banquillo para deshacer el dibujo inicial. El técnico del Badajoz sustituyó a Ewan por Samu Manchón y su equipo comenzó a formar con 4-2-3-1.

Los blanquinegros lograron recuperar el cuero y tener más presencia en campo rival pero la perdió en área contraria. El cuadro pacense conseguía combinar por dentro para acabar descargando a los costados para terminar las jugadas con centros que no encontraban rematador.

Antes de mover el banquillo nuevamente, en torno al 70 de partido, el Badajoz tuvo una nueva ocasión en las botas de Adri Carrasco. El extremo madrileño llegaba apurado a rematar un balón suelto en el área que no terminaba de coger portería.

Toscano y Castri dejaban su lugar a Jurgi y Saïdou. La entrada del extremo guineano, una vez más, agitaba el avispero en favor del Badajoz, que comenzó a volcar su juego por el costado diestro.

Cada vez que Bah recibía el esférico atraía contrarios y fijaba marcas, lo que generaba movimientos en la defensa rival. De las botas del ex del Barça nació una nueva llegada que concluyó con un chut de Adri Carrasco que se marchó por encima del larguero.

El encuentro entraba en su recta final con todo por decidirse. Justo cuando el cronómetro marcaba el minuto 80, el Villanovense tuvo su oportunidad más clara en el encuentro. Una pérdida en campo propio del Badajoz ocasionaba el contragolpe de los serones, que concluía con un disparo de Aday que se estrellaba en la madera tras tocar en el pie de Narváez.

El rechace quedaba muerto y Agudo aparecía en el área con todo a favor, pero de manera incomprensible el delantero del Villanovense no conseguía embocar el cuero y dejaba el 0-0 en el electrónico.

Los minutos transcurrían y los nervios comenzaron a verse reflejados en el juego del Badajoz. Los pacenses lograron embotellar al Villanovense en su área pero la falta de finura en los metros finales y una errónea toma de decisiones perjudicaron a los hombres de Oliver Sierra.

Dispusieron de una nueva ocasión los futbolistas blanquinegros en los instantes finales del tiempo añadido. Adri Carrasco pisaba área rival y cruzaba un disparo con la zurda que se marchaba desviado de la meta de Álex Lázaro.

Finalmente, el colegiado decretaba el final de un encuentro en el que el Badajoz dispuso de varias acciones claras para haberse adelantado, que el Villanovense también pudo haber ganado y que finalmente concluyó con un reparto de puntos que satisface más a serones que a pacenses.

La próxima semana, el equipo de Luis Oliver Sierra afrontará el clásico extremeño. La expedición pacense se desplazará hasta el estadio Príncipe Felipe para medirse a un Cacereño que llega con menos urgencias que su rival.

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