El Santa Teresa sobrevive a un guión de suspense (3-2)

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Peke celebra su gol ante el Sporting de Huelva. POL GARCÍA

El conjunto de pacense se impone al Sporting de Huelva en un partido lleno de altibajos

Un guión de suspense, lleno de altibajos y de momentos de emoción, pero que acabó con un final feliz. Así fue para el Santa Teresa la película del partido que enfrentó al equipo pacense con el Sporting de Huelva, un thriller que rozó los cauces del terror pero que finalizó con sonrisas para el cuadro extremeño.

El partido que se vivió sobre el césped de El Vivero ha sido uno de los más igualados que se han visto en las últimas jornadas en la Primera División femenina. Llegaban ambos contendientes con objetivos muy distintos, pero con las mismas urgencias por sumar los tres puntos. Necesitaba el Sporting de Huelva la victoria para acercarse a los puestos de Copa de la Reina; necesitaba vencer el Santa Teresa para poner tierra de por medio con el descenso, objetivo que consiguió gracias a su victoria y a las derrotas de Collerense, Oviedo Moderno y Albacete.

Santa Teresa y Sporting se mostraron desde el principio sabedores de la importancia del partido. Los dos conjuntos salieron con la intención de sorprender al rival, usando como arma principal los balones a la espalda de la defensa e intentando aprovechar la velocidad de sus delanteras: Peke en las locales y Martín-Prieto en las visitantes. Sin embargo, ninguno de los dos conjuntos fue capaz de sorprender a su rival, y de unos primeros quince minutos de gran intensidad se pasó a una primera mitad pastosa y sin ritmo. Sporting y Santa Teresa eludían la responsabilidad de llevar la iniciativa del juego para intentar crear peligro a la contra, un arma que durante ese periodo de tiempo explotó mejor el cuadro andaluz.

En una contra del Santa Teresa, tras un robo en el centro del campo, llegó la jugada que marcó en buena medida el devenir del partido. Peke llega a un balón muerto e intenta hacer un autopase con la cabeza. Sarita Serrat, la portera del Sporting, entra a destiempo y con su pie golpea fuertemente en la espalda de Peke. La acción le vale la roja a la guardameta, que se marcha al vestuario en el minuto 44 de la primera mitad.

Serrat fue expulsada al golpear a Peke fuera del área. POL GARCÍA
Serrat fue expulsada al golpear a Peke fuera del área. POL GARCÍA

Sin embargo, el Sporting de Huelva reaccionó de una manera inmejorable en la jugada inmediatamente posterior. Una falta frontal a la portería es rematada directamente a puerta desde tres cuartos de campo. Bea no acierta a despejar y el balón queda muerto en el área pequeña. Gavira recoge el rechace y lo envía al fondo de la red justo antes de que el colegiado señale el camino a los vestuarios.

Peke resucita a las pacenses

En la rueda de prensa posterior al encuentro, Juan Carlos Antúnez confesó que en el descanso no había hablado de fútbol con sus jugadoras. Apeló a los sentimientos, a la camiseta, al compromiso y a la intensidad para intentar que sus jugadoras le dieran la vuelta a la situación. Lo consiguieron, pero a pesar de ello, el técnico pacense no se mostró satisfecho con el partido. Y eso que en la segunda mitad el Santa Teresa sí respondió.

Comenzaron las rojiblancas más dubitativas de lo que se preveía. No hubo al comienzo de la segunda parte atisbo de quemar todas las naves en ataque desde el principio, sino que el Santa Teresa continuó mandando balones largos a la espalda de la defensa. Viendo que el plan no daba resultado, Antúnez introdujo a Carola en el campo para intentar tener más control del balón.

Por su parte, el Sporting Huelva intentaba aprovechar las contras y los balones parados, dos armas que explotó de forma muy convincente en El Vivero. La velocidad de Martín-Prieto y de Marina y la contundencia por arriba de Maite o Sandra siempre trajeron de cabeza al equipo pacense.

Sin embargo, en el minuto 62 empataría por primera vez el Santa Teresa. El equipo rojiblanco tiró de pizarra para poner la igualada en una falta que botó Marisa cerca de la banda izquierda. El balón fue al primer palo y allí apareció Estefa para enviar la pelota a la red sin que nada pudiera hacer Sampalo, la guardameta suplente del equipo andaluz.

La alegría le duró muy poco al Santa Teresa, exactamente cinco minutos, que fue lo que tardó Maite en poner el 1-2 en el marcador. De nuevo en una jugada a balón parado y de nuevo cuando mejor estaba el cuadro pacense llegó el gol visitante, esta vez merced a un cabezazo que se coló por la escuadra de la portería de Bea.

Con el gol, el Santa Teresa parecía definitivamente fuera del partido. Hasta que llegó el festival de Peke. La delantera vasca se ha convertido en la nueva estrella del equipo. Peke marca y asiste, pero también roba, pelea y se vacía en cada encuentro, unas cualidades que son muy aplaudidas por la grada de El Vivero. Ayer Peke se convirtió en la encargada de resucitar al equipo pacense.

Primero en el minuto 73, cazando un balón dentro del área y superando a Sampalo con una espectacular vaselina para hacer de nuevo el empate. Y segundo en dos jugadas consecutivas en las que Peke se convirtió en una funambulista. Bailó sobre la cuerda floja de la línea de fondo regateando rivales, pisando el balón una y otra vez al más puro estilo Iniesta. En el primer intento el pase atrás desde la línea de fondo no encontró remate, en la segunda, provocó el penalti que Estefa se encargaría de convertir en el minuto 76 para dar los tres puntos a su equipo.

Con esta victoria el Santa Teresa coge aire y se despega de los puestos de descenso. El cuadro de Antúnez afronta el parón de selecciones tras escalar al duodécimo puesto. Con 13 puntos, las rojiblancas ya están a seis del descenso y en las próximas semanas se enfrentarán a dos rivales directos: el Albacete y el Collerense.

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