
El Badajoz sufrió su primera derrota de la pretemporada al caer 0-3 frente al Coria en el Nuevo Vivero, en un encuentro en el que el conjunto de Rai Rosa hizo valer su mayor ritmo competitivo. Los celestes dominaron el primer tiempo, resistieron la reacción local tras el descanso y aprovecharon los minutos finales para ampliar el marcador.
Miguel Ángel Ávila apostó de inicio por un once formado por Tienza en portería; Edu López, Jesús Sánchez, Mario Gómez y Ocaña en defensa; Gus Quezada y Beitia en la medular; Manu Hernández, Bermúdez y Barba por detrás de Alegría, referencia en ataque.
El Coria entró mejor al partido y pronto comenzó a generar peligro. Su dominio encontró premio en el minuto 12, cuando Arcos aprovechó una acción ofensiva para batir a Tienza y adelantar a los visitantes.
El Badajoz intentó responder con posesiones más largas, aunque le costó encontrar fluidez en los últimos metros. Las imprecisiones y el estado del terreno de juego dificultaron el juego combinativo de los blanquinegros, que apenas inquietaron la portería defendida por Javi Garrido. La ocasión más clara llegó antes del descanso con un disparo de Alegría que el guardameta visitante resolvió sin excesivos problemas.
Tras el paso por los vestuarios, ambos entrenadores renovaron buena parte de sus equipos, aunque los cambios beneficiaron más al Badajoz. El conjunto pacense dio un paso al frente y logró instalarse con mayor frecuencia en campo rival.
En ese contexto destacó la figura de Guille Perero, el futbolista más desequilibrante del segundo tiempo. El extremo generó varias acciones de peligro por la banda derecha y dejó algunos detalles de calidad que animaron al público del Nuevo Vivero.
Los blanquinegros buscaron el empate hasta el final, aunque el encuentro terminó decantándose en los últimos minutos. Tras varias llegadas locales sin acierto, el Coria aprovechó un contragolpe para que Benji Núñez firmara el 0-2 en el tiempo añadido.
Todavía hubo tiempo para un tercer tanto. Un error en la salida de balón de Iván Morales, portero del filial que entró en la segunda mitad, permitió a Edu Llorente cerrar el marcador con el definitivo 0-3.
Pese al resultado, el amistoso dejó aspectos positivos para el Badajoz, especialmente la mejoría mostrada tras el descanso. El equipo de Miguel Ángel Ávila continúa acumulando minutos de trabajo mientras sigue ajustando mecanismos de cara al inicio de la temporada en Segunda Federación.





