El ‘cholismo’ del Santa Teresa puede con el Valencia (2-0)

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Vania y Carola intentan detener la progresión de una jugada valencianista. JCS

Las pacenses se imponen en El Vivero gracias a los goles de Vania y Chica

La receta sigue funcionando. Si el fin de semana pasado la víctima fue el Espanyol, esta vez le ha tocado al Valencia. Obligado a reinventarse, el Santa Teresa ha aplicado la fórmula del ‘cholismo’ a su juego. A veces, este equipo se parece tanto al Atlético de Madrid de Simeone, que parece que sólo falta que Juan Carlos Antúnez salga con aquello de “partido a partido” para que el paralelismo se complete.

Los ingredientes de la receta son sencillos. Tanto, que quizá en su sencillez resida su eficacia. Dos líneas de cuatro bien juntas en defensa y dos delanteras arriba presionando. La salida de balón del rival puede ser más o menos limpia, pero en campo propio los espacios se cierran y el bloque se compacta. En ataque los balones se envían en largo, buscando remates de cabeza, rechaces, segundas jugadas. Todas defienden, todas atacan.  Salpimentar el resultado al gusto con el lema “derrochando coraje y corazón” y obtendrá un plato económico y muy competitivo.

El Santa Teresa, que se parece al Atleti hasta en los colores, cuando vence los partidos lo hace porque ha sido más intenso que el rival. Así sucedió en la visita del Valencia al Vivero, en un choque que empezó a decidirse en el minuto 7. Vania, convertida en pieza clave en el equipo local tras la lesión de Peke, peleó un balón con Paula Nicart en tres cuartos de campo. La internacional ecuatoguineana acabó por llevarse la pelota haciendo valer una fuerza que demostró durante todo el partido. Condujo hasta quedarse sola ante Sullastres y disparó con la derecha. La pelota tocó en la guardameta valencianista, pero acabó besando la red.

Con el tanto local, el guión se puso muy de cara para una Santa Teresa que se refugió atrás e intentó salir a la contra buscando los espacios que dejaba la zaga ché. Sin embargo, las visitantes asustaron a Mimi en dos ocasiones, justo tras el gol. Primero Mari Paz remató por encima del larguero y después Chica tuvo que despejar en el área pequeña un balón que ya había superado a la guardameta catalana.

Las rojiblancas disfrutaron de alguna ocasión al contragolpe, como un remate de cabeza de Chica que se fue rozando el palo derecho de la portería visitante. Fue sólo el aviso. A la media hora de juego, la propia Chica cabeceó casi sobre la línea de gol un saque de esquina puesto desde la derecha. Fue el 2-0 y el marcador ya no se movería.

La suerte, también de cara

Tras la reanudación, el viento incesante durante todo el partido comenzó a soplar a favor del conjunto ché. El Valencia fue inclinando el campo a su favor y comenzó a embotellar al Santa Teresa en su área, que apenas inquietó a Sullastres en la segunda mitad. En el minuto 50, Beristain estrelló en larguero un disparo desde 30 metros. Mari Paz Vilas envió su rechace al fondo de las mallas, pero el asistente de Delfa Ramos anuló el tanto por fuera de juego.

Serían el primer poste y el primer gol anulado del partido para las visitantes, que hicieron un bis en ambas suertes. En el 77, Claudia Zornoza envió un latigazo a la escuadra que entre Mimi y el palo consiguieron despejar a saque de esquina. Y ya en los estertores del encuentro, Mari Paz marcó de nuevo, esta vez de vaselina, pero su gol volvió a ser anulado por fuera de juego.

Tras el pitido final, Antúnez aseguró que el Santa Teresa “había vuelto a los orígenes” en los últimos partidos. “El equipo conoce sus defectos y sabe cuáles son sus virtudes”, aseguró el técnico pacense. Derroche físico, trabajo, entrega, solidez defensiva, máximo rendimiento en las jugadas a balón parado y una pizca de suerte que corona, como el perejil, toda buena receta. Así es este Santa Teresa ‘cholista’.

 

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