
El Badajoz quiere prolongar su buen momento también en la Copa del Rey. Los pacenses reciben este miércoles a las 20:00 al Tenerife en el Nuevo Vivero, en una eliminatoria a partido único que les brinda la oportunidad de medirse a un rival de superior categoría y buscar el pase a la siguiente ronda.
Miguel Ángel Ávila afronta el encuentro como un premio al trabajo realizado la pasada temporada y pide a los suyos competir sin complejos. El técnico considera que el equipo debe ser «sólido, intenso y fiable» y reconoce que las numerosas bajas le obligarán a ajustar sus planes. Pese a ello, insiste en que sus jugadores están ilusionados y que el objetivo es ofrecer una buena actuación ante la afición.
Los blanquinegros acumulan cinco jornadas ligueras sin perder, con dos triunfos consecutivos ante el Marbella y el Atlético Sanluqueño y el empate sin goles del pasado domingo frente al Salerm Puente Genil. En ese último encuentro, Sergio Tienza volvió a resultar decisivo con varias intervenciones que permitieron al equipo sumar un punto.
El Badajoz ocupa la cuarta posición del Grupo 4 de Segunda Federación, con 15 puntos en ocho jornadas, a dos del líder, el Recreativo de Huelva. La nota negativa es la situación de la enfermería, que mantiene mermada la plantilla y complica la preparación de una cita exigente.
Por su parte, el Tenerife de Álvaro Cervera llega después de seis partidos ligueros sin ganar y tras empatar 1-1 ante el Sabadell en su último compromiso liguero. Pese al momento, el cuadro insular cuenta con el potencial propio de un equipo de Segunda División. Ávila destacó que mantiene una estructura reconocible, con un 4-4-2, juego directo y amplitud por las bandas.
El calendario también puede influir en el planteamiento visitante, ya que el Tenerife jugó el domingo y podría dar minutos a futbolistas menos habituales. Ávila, sin embargo, no quiere desviar la atención hacia el siguiente compromiso liguero ante el Linares. «Toda la preparación de los últimos días se ha centrado en la Copa», aseguró.
Un precedente de 2003
Badajoz y Tenerife volverán a encontrarse en el Nuevo Vivero más de dos décadas después de su último enfrentamiento allí. En marzo de 2003, ambos equipos coincidieron en Segunda División y el conjunto pacense se impuso por 2-1.
Ahora, con la clasificación en juego a partido único, los blanquinegros tratarán de aprovechar el factor campo y su confianza reciente para dar la sorpresa y prolongar su aventura copera.





