
El Badajoz ya sabe lo que es ganar en su regreso a Segunda Federación. El conjunto de Miguel Ángel Ávila superó por 2-1 al Tenerife B en un partido que exigió resistencia, eficacia y temple para gestionar los momentos de sufrimiento. Borja Domingo abrió el marcador en la primera mitad, Sergio Tienza sostuvo la ventaja al detener un penalti antes del descanso y Jorge Barba terminó de encarrilar el triunfo con el segundo tanto tras la reanudación.
El estreno no fue sencillo. El filial tinerfeño asumió el control de la posesión desde el inicio y encontró espacios, especialmente por la izquierda, donde Manu Vila generó varios problemas a la defensa local. Sin embargo, el Badajoz respondió con el plan que había preparado Ávila: esperar su momento y castigar cada transición.
El primer golpe llegó tras un robo en el centro del campo. Manu Hernández condujo con decisión y encontró a Borja Domingo, que definió con precisión para inaugurar el marcador cuando mejor estaba el conjunto visitante.
El Tenerife B no dejó de insistir e incluso llegó a celebrar un gol que terminó anulado por falta en ataque. La mayor oportunidad para empatar llegó poco antes del descanso, cuando Ocaña cometió penalti sobre un atacante canario. Ahí apareció la figura de Sergio Tienza, que adivinó el lanzamiento de Dylan y mantuvo el 1-0 con una intervención decisiva.
El guardameta blanquinegro permitió que el Badajoz alcanzara el descanso por delante en un primer tiempo en el que también creció la influencia de Guille Perero, muy activo por la banda derecha.
El segundo tiempo mantuvo el intercambio de golpes, aunque el Badajoz dio un paso adelante tras los cambios de Miguel Ángel Ávila. La entrada de Jorge Barba y Bermúdez resultó determinante.
La acción del 2-0 nació en una incorporación de Ocaña por la izquierda. El rechazo de la defensa cayó en los pies de Barba, que no desaprovechó la oportunidad para ampliar la ventaja y desatar la celebración del Nuevo Vivero.
El tanto dio tranquilidad durante varios minutos a los pacenses, con Carlos Beitia imponiendo criterio en la medular y el equipo encontrando más continuidad con balón.
El Tenerife B todavía encontró fuerzas para volver al partido. Omar recortó distancias tras un saque de esquina y obligó al Badajoz a afrontar un tramo final de máxima exigencia.
Lejos de precipitarse, el conjunto blanquinegro supo gestionar el encuentro con inteligencia, redujo el ritmo cuando fue necesario y apenas concedió una última falta peligrosa que terminó estrellándose contra la barrera.
Con este triunfo, el Badajoz estrena su casillero de victorias en Segunda Federación y afrontará la próxima jornada con confianza. El siguiente reto llegará el domingo, cuando visite el Municipal de Chapín para medirse al Xerez en su primera salida del campeonato.





