
El Badajoz volvió a cumplir este miércoles con uno de los actos más simbólicos de su calendario. A pocos días del estreno liguero frente al Tenerife B, el club realizó la tradicional ofrenda floral a la Virgen de la Soledad, patrona de la ciudad, en la ermita de la Plaza de la Soledad.
La expedición blanquinegra estuvo encabezada por los capitanes Álex Alegría y Jorge Barba, junto al resto de la plantilla, el cuerpo técnico liderado por Miguel Ángel Ávila, miembros de la directiva y el concejal de Deportes del Ayuntamiento de Badajoz, Juan Parejo.
La visita a la patrona se ha convertido en una tradición que el Badajoz repite cada inicio de temporada como símbolo de unidad antes del comienzo de la competición oficial.
A través de sus canales oficiales, la entidad explicó que el gesto pretende poner en manos de la Virgen «los deseos, la salud, las ilusiones y los objetivos de toda la familia blanquinegra», un mensaje que resume el carácter simbólico de una ceremonia arraigada en la historia reciente del club.
El acto llega en una semana decisiva para el conjunto pacense, que ya centra toda su atención en el arranque de la Segunda Federación. Tras completar la pretemporada y cerrar la plantilla, el equipo de Miguel Ángel Ávila afronta los últimos entrenamientos antes de recibir este domingo, a las 12.00, al Tenerife B en el Nuevo Vivero.
La imagen de toda la expedición reunida ante la patrona volvió a reflejar el deseo del club de iniciar unido una temporada en la que el principal objetivo será consolidarse en la categoría.





