
El duelo directo entre Puebla y Gévora cayó del lado poblanchino. El equipo que dirige José Enrique Pineda se impuso a los pedáneos por 3-2, en un partido muy disputado que evidenció las dos versiones verdinegras antes y después del descanso.
La balanza iba a inclinarse hacia el lado blanquiazul en los primeros compases del choque. En el primer acercamiento a la meta de Fran Fernández, Coronado hacía el 1-0 y ponía por delante a la Puebla.
La reacción del Gévora no iba a hacerse esperar. Solo nueve minutos después del tanto poblanchino, Josito lograba el empate con un soberbio lanzamiento de falta directa que se colaba en la meta de Sebas Gil tras tocar en el larguero.
El intercambio de golpes no iba a cesar. A escasos minutos de llegar a la media hora de juego, Abraham Pozo devolvía la ventaja a la Puebla y hacía el 2-1. Pero el Gévora contestaría de manera inmediata.
En el minuto 31, Bachuri volvía a poner las tablas en el electrónico y hacía el 2-2 con el que el partido se marcharía a vestuarios.
Ya en la segunda mitad, el Gévora bajó prestaciones y vio como su rival comenzó a crecer en el encuentro. Prueba de ello fue el tercer gol poblanchino, que con un cabezazo de Julio Rodao ponían el 3-2 en el luminoso.
El tercer gol de la Puebla desarboló al Gévora, que tras encajar no terminó de sentirse cómodo en el partido y fue incapaz de generar acciones de peligro que pudiera inquietar a su rival.
Finalmente, el colegiado decretó el final del choque y confirmó una nueva derrota para los verdinegros.
Pese al resultado en contra, el equipo que dirige Martín Fernández continúa fuera de los puestos de descenso, a un punto del Diocesano que marca la zona roja de la tabla. Los pedáneos afrontarán un duelo decisivo en la próxima jornada, fecha en la que se desplazarán hasta Calamonte, rival directo en la lucha por la permanencia.





