
El Vítaly La Mar BCB tuvo que ponerse el mono de trabajo para sacar adelante un encuentro más complicado de lo previsto frente al Moraleja. La cita, marcada por el ambiente festivo del Carnaval, presentó una entrada más baja de lo habitual, pero suficiente para empujar a los locales en los momentos delicados.
El inicio fue espeso para los pacenses. Sin continuidad en ataque y con dificultades para frenar el empuje visitante, vieron cómo su rival encontraba ventajas de la mano de Ndiaye y Froufe. El primer cuarto se cerró con renta cacereña y, aunque los locales intentaron ajustar en el segundo periodo, el Moraleja mantuvo el pulso hasta alcanzar el descanso con una diferencia apreciable (32-41).
Todo cambió tras el paso por vestuarios. El BCB elevó la intensidad defensiva, aceleró el ritmo y comenzó a encontrar mejores posiciones de tiro. El tercer cuarto resultó determinante: la circulación fue más fluida, llegaron las transiciones y el parcial dio la vuelta por completo al marcador hasta el 61-48.
Con el golpe encajado, el Moraleja trató de resistir, pero el conjunto de Pablo Cuevas supo administrar la ventaja en el tramo final. La rotación mantuvo la energía y permitió cerrar el choque sin sobresaltos, certificando un triunfo trabajado por 78-64.





