
El Badajoz comenzó 2026 sumando una victoria sólida ante el Calamonte tras imponerse por 2-0, que le permite situarse a tres puntos de los puestos de playoff, en un partido de claro dominio local, con pocas concesiones atrás y la sensación constante de que el marcador podía haberse movido antes.
Miguel Ángel Ávila apenas retocó su once para abrir el año. La única novedad fue el regreso de Tienza a la portería tras varias semanas de ausencia por lesión, ocupando el lugar de un Alonso Pérez que había rendido a buen nivel. El resto del equipo fue el habitual, manteniendo la estructura que tan buenos resultados viene dando.
El Badajoz salió muy activo desde el pitido inicial. En la primera acción del partido, Borja Domingo estuvo a punto de plantarse solo ante Dani Parejo tras un buen control. Poco después, Pavón protagonizó una internada peligrosa dentro del área que terminó en un centro al área pequeña sin rematador.
Con el paso de los minutos, el dominio blanquinegro se mantuvo, pero aparecieron las imprecisiones en los metros finales. El equipo llegaba con facilidad a tres cuartos de campo, aunque la falta de precisión en controles, pases y remates evitó que el marcador se abriera antes del descanso. El Calamonte, bien replegado, apenas consiguió salir de su campo ni generar peligro real.
La mejor ocasión de la primera mitad volvió a llevar la firma de Borja Domingo, que conectó un disparo a la media vuelta desde el punto de penalti que se marchó por encima del larguero. El Badajoz cerró el primer tiempo con superioridad total, pero con la sensación de que faltaba colmillo.
La segunda parte arrancó con un guion muy similar. El conjunto pacense siguió llevando el peso del partido, anulando cualquier intento de contragolpe visitante, aunque el gol se resistía. Ávila decidió entonces mover el banquillo en el minuto 60, dio entrada a Alegría por Gus Quezada y el equipo pasó a jugar con dos delanteros.
La apuesta dio resultado. Aunque antes Pavón tuvo una clara ocasión tras un centro desde la derecha, el premio llegó en el minuto 75. Tras una acción embarullada dentro del área y varios rechaces, Alegría encontró el balón y lo envió al fondo de la red para adelantar al Badajoz.
La sentencia llegó en los últimos minutos. Una combinación entre Barrena y Pavón terminó con este último derribado dentro del área. Bermúdez asumió la responsabilidad desde el punto de penalti y no falló, cerrando el 2-0 definitivo.
Con este triunfo, el Badajoz encadena cuatro victorias en sus últimos cinco partidos y mantiene a Miguel Ángel Ávila invicto desde su llegada al banquillo. La próxima jornada, los blanquinegros cerrarán la primera vuelta con el derbi pacense ante el Gévora, un nuevo test para confirmar el incremento en el rendimiento del equipo.





